Postparto y pilates reformer: cuándo volver, qué recuperar primero y cómo hacerlo bien
El postparto es una etapa en la que el cuerpo ha hecho algo extraordinario y necesita tiempo y cuidado para recuperarse. Y sin embargo, muchas mujeres sienten la presión (interna o externa) de volver a la normalidad demasiado pronto. El ejercicio es parte de esa recuperación, pero hay que saber cuándo y cómo.
Los tiempos importan
No existe un plazo universal para volver al ejercicio después del parto. Depende del tipo de parto, de si hubo episiotomía o cesárea, de cómo ha ido la recuperación, de cómo está el suelo pélvico. Lo que sí sabemos es que las primeras semanas son de descanso y recuperación, y que retomar el ejercicio antes de estar lista puede tener consecuencias a largo plazo, especialmente para el suelo pélvico y la diástasis abdominal.
En general, y con el visto bueno del ginecólogo o matrona, se puede pensar en retomar una actividad suave a partir de las seis semanas en parto vaginal sin complicaciones, y algo más tarde en cesárea. Pero esos son mínimos, no garantías.
Qué recuperar primero
Antes de pensar en recuperar el cuerpo de antes, hay que pensar en recuperar la función. El suelo pélvico es la primera prioridad: si hay escapes, pesadez, molestias o simplemente falta de sensación en esa zona, es el punto de partida. El core profundo es el segundo: no los abdominales superficiales, que durante meses no han trabajado como de costumbre, sino la musculatura profunda que estabiliza la columna y la pelvis.
El pilates reformer es especialmente bueno en este contexto porque permite trabajar exactamente esas dos cosas, de forma progresiva y adaptada, sin someter el cuerpo a cargas para las que todavía no está preparado.
Si estás en el postparto y quieres saber cómo empezar de forma segura, escríbeme y lo diseñamos juntas a tu ritmo.